Eras demasiado pequeño, era demasiado pronto para que te fueras. No pensé que este día llegaría tan pronto y de golpe. Estos seis meses que has estado con nosotros han sido únicos. Has traído alegría a la casa, era maravilloso verte crecer, luchar contra todos los problemas que has tenido. Eras fuerte, demasiado fuerte para un cachorrito como tú. Y hoy te has ido, te has ido en mis brazos, mientras luchabas por seguir viviendo hasta el último momento. La casa está vacía sin ti, incluso Blanquita te busca. Aún no puedo creer que no vaya a volver a verte paseando por casa con tus andares, jugando tras cualquier cosa... No puedo creer que no vaya a volver a verte nunca más. Tenía fe en verte crecer, recuperarte de todo, convertirte en un precioso gato adulto, tenía fe en que Blanquita acabase aceptándote y en veros jugar juntos algún día. Pero te has ido, te has ido para siempre. No sabes lo mucho que te estamos echando todos de menos. No te olvidaremos nunca pequeño, te lo prometo. Descansa en paz allí donde estes, Oppie, mi pequeño luchador. 17/08/2013-14/04/2014.

No hay comentarios:
Publicar un comentario