miércoles, 21 de diciembre de 2011
Sueños pasados.
"Aún recordaba todas aquellas sensaciones que recorrían su interior pocos segundos antes de entrar a pista. Recordaba su nombre resonando a través de los altavoces, el pabellón desbordado de aplausos y gritos, silbidos de apoyo y ánimo. Se armaba de valor mientras cogía aire, y salía a pista una vez más. Echaba la vista al frente, observando la grada repleta hasta arriba. Se colocaba en su posición, a la vez que su mente intentaba recordar todo lo que debía hacer, su corazón latía a mil por hora, y sus piernas temblaban sin cesar. Era entonces cuando la música empezaba a sonar, y todos los nervios se esfumaban tal y como habían llegado. Y así, empezó a flotar sobre sus patines, moviéndose ágilmente como una sombra, estilizando cada uno de sus movimientos. Recorriendo cada milímetro de la pista como un alma libre. Volaba a cada salto que daba, giraba cual torbellino en cada vuelta. Sentía la música en su interior, sentía cada paso que daba. Extraña sensación, la de saber que en ese momento, ella era la única que importaba. Cientos de miradas la seguían, examinando cada uno de sus movimientos. En aquel instante, ella se sentía como la libertad personificada. Ella era la música. Ella, y solo ella, era el patinaje."
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